Europan 9 en Odda

Imágenes del proyecto

Ficha del proyecto

Tipología: urbano

Ubicación: Odda, Noruega

Superficie: 820.000€

Número: 046

Tamaño: XXL

Equipo: javier yañez (arq) | Vicente Iborra (arq) | ivan capdevila (arq)

TWINKLING ODDA

Reconstruyendo su identidad

Queremos ser extremadamente directos en nuestra intención de generar una nueva identidad urbana para Odda.

Recuperar el centro original del pueblo no consiste únicamente en recuperar determinados usos sino, sobre todo, en redefinir su propio imaginario colectivo.

Si entendemos que el 90% del territorio se sitúa a más de 600 metros sobre el nivel del mar, comprendemos inmediatamente la importancia de trascender la propuesta urbana hacia la quinta fachada: la cubierta. Esto nos lleva a concebir el nuevo centro no solo como un referente cotidiano para sus habitantes a nivel del fiordo, sino también como un hito territorial visible a gran escala.

Marcaremos Odda en el territorio.

Una nueva imagen para el fiordo

El nuevo centro encuentra su primera cualidad en la adopción de una forma propia y fácilmente reconocible. El centro de Odda quedará grabado en la retina de los miles de esquiadores, montañeros y viajeros que recorren diariamente el fiordo de Hardanger.

Una estrella de seis puntas, resultado del tejido de la trama urbana a modo de un bordado Hardanger, es la forma elegida. Una geometría presente tanto en el mundo natural como en la historia de numerosas ciudades europeas.

STAY IN ODDA

El hecho de que por Odda pase diariamente un número de personas equivalente al de sus habitantes resulta revelador. La oportunidad que ello representa —que todos esos visitantes hagan una parada en la ciudad— nos lleva a desarrollar dos estrategias complementarias.

Desde fuera

La primera consiste en construir deliberadamente un nuevo perfil urbano para el centro, una suave elevación en el paisaje que actúe como reflejo invertido del fondo del fiordo.

Una nueva topografía artificial, situada en el centro del valle, genera una imagen propia por contraste con la abrupta presencia de las montañas y la horizontalidad del agua. Una nueva colina inteligente.

Esta colina ofrece una ladera orientada al sur que garantiza el mejor soleamiento posible para la trama urbana y vuelca la actividad del nuevo centro hacia la antigua Odda.

Los edificios aumentan progresivamente su altura hasta alcanzar su punto culminante en los equipamientos públicos que presiden la nueva plaza. Este espacio se convertirá en el lugar de encuentro de la ciudad, escenario de festividades y acontecimientos, dominando simultáneamente el fiordo y el paisaje urbano.

Hacia el sur, y sin superar su altura, el campanario de la iglesia continuará siendo el referente histórico de la ciudad, como muestra de respeto hacia la vieja Odda.

Esta sutil transformación del frente marítimo convierte el simple tránsito por la ciudad en una experiencia memorable.

Desde dentro

El recorrido a través de las calles permite una contemplación estratégica de múltiples vistas sobre el fiordo y el valle. La experiencia urbana se convierte así en un acontecimiento.

La nueva trama no solo incorpora oficinas, comercios y edificios públicos, sino también equipamientos asociados a una población en tránsito: estaciones de autobuses, aparcamientos panorámicos y espacios de acogida para visitantes.

Una estrella llena de vida.

Una red de calles cubiertas y activadas por energía solar mediante grandes invernaderos permite recorrer y habitar Odda durante todo el año, protegidos de la lluvia y del frío. Una nueva forma de vida urbana que fomenta la actividad en el espacio público independientemente de las condiciones climáticas.

¿Península, isla o continente?

El agua ha estado siempre presente en la cultura urbana de Odda. Su escudo es una prueba evidente de ello. Más aún lo es el hecho de que tres de sus límites sean agua: el fiordo, el río y el lago.

Sin embargo, ninguna parte de la ciudad entra realmente en contacto con el agua.

Queremos recuperar esa relación como parte fundamental de la reconstrucción urbana del centro.

Por ello, la estrella no solo supera el límite de la actual península adentrándose en el fiordo, sino que modifica su forma en función de las mareas, como una auténtica estrella de mar.

En busca del centro perdido

No podemos olvidar que este lugar fue históricamente el centro de Odda y que perdió su razón de ser como consecuencia de una serie de decisiones urbanas desafortunadas tomadas durante las últimas décadas.

Recuperarlo significa entender la necesidad de devolverle su papel como corazón de la ciudad.

Debe convertirse nuevamente en el motor urbano de Odda.

Para ello proponemos una serie de decisiones fundamentales en la construcción de su forma y estructura urbanas.

a) Conectar la ciudad

Las puntas de la estrella enlazan diferentes áreas de la ciudad que hoy permanecen desconectadas.

Cruzan tanto la carretera principal como el río, acercan la ciudad al fiordo, conectan con la zona industrial y culminan en el nuevo espacio público elevado.

La estrella constituye así el verdadero lugar de encuentro entre habitantes y visitantes.

b) Construir una identidad propia

Es importante que los ciudadanos reconozcan el centro de su ciudad no solo por la intensidad de su actividad comercial, sino también por la singularidad de sus calles, su escala y su carácter espacial.

Buscamos una trama urbana propia capaz de definir claramente el espacio público, sus distintas escalas y las diferentes alturas derivadas de los programas que alberga.

c) Un centro dentro del centro

Reconocemos la necesidad de crear un centro dentro del propio centro.

Un lugar donde toda la población de Odda pueda reunirse para celebrar festividades, manifestaciones y acontecimientos colectivos.

Proponemos dos centros complementarios.

El primero consolida el existente: la iglesia y las ruinas arqueológicas. Es el centro histórico, cuyo horizonte está formado por la nueva estrella y el valle.

El segundo se sitúa en la parte más alta del nuevo conjunto, junto al Ayuntamiento. Este espacio queda abierto al fiordo, al río, al valle y a la ciudad, convirtiéndose en el único punto desde el que puede comprenderse Odda en el contexto descrito por su propio escudo: una ciudad que emerge entre las aguas.

El nuevo centro toma como escenario su mayor patrimonio: el paisaje.

d) Amplificar el paisaje

Si lo más importante de Odda es su paisaje, la estrella no puede ser ajena a esta realidad.

La estrella amplifica el paisaje.

Una secuencia de reflejos, brillos y cambios de tonalidad permite proyectar una imagen amplificada del valle a tres escalas simultáneas: desde dentro, desde fuera y desde el aire.

Vivir Odda

La nueva estrella permite una enorme diversidad de situaciones y tipologías.

La base de la nueva trama urbana surge de una geometría en forma de punta de lanza que, al modo de un tejido Hardanger, genera un complejo sistema de piezas urbanas.

La vivienda y los edificios se dibujan como ciudad.

Tres orientaciones

Cada edificio dispone de tres fachadas orientadas en distintas direcciones.

Esta condición permite capturar la radiación solar durante los meses más cálidos y asegurar, incluso en invierno, al menos una orientación favorable en un valle que apenas recibe dos horas de sol directo durante el mes de enero.

Una cubierta

La cubierta inclinada recoge la tradición de las iglesias de madera noruegas y del paisaje construido escandinavo.

Sin embargo, esta quinta fachada trasciende su valor formal para convertirse en un elemento activo de captación energética.

La cubierta funciona mediante una estrategia de doble piel tipo Trombe, actuando como un gran colector solar.

Dos espacios: público y privado

La tipología se construye mediante una envolvente adaptable cuyo espesor varía para incorporar funciones privadas complementarias.

En contraste, un gran espacio central flexible permite albergar una amplia variedad de actividades públicas.

Amplificadores del paisaje

Entre la piel exterior y el espacio principal aparecen dispositivos espaciales capaces de introducir en el interior un inesperado caleidoscopio de vistas.

Estos amplificadores del paisaje incrementan también la iluminación natural al reflejar la luz desde diferentes orientaciones durante más horas del día.

Escalas y tipos

La intensidad geométrica de la estrella permite una gran diversidad tipológica.

La naturaleza fractal de las piezas y sus variaciones de altura y tamaño permiten responder a toda la complejidad programática de un fragmento urbano contemporáneo.

Encontramos así:

Trama residencial

Con diferentes tipologías, tamaños y alturas.

Todas las viviendas disponen de un invernadero comunitario asociado.

Trama terciaria

Pequeños comercios, oficinas, estudios, restaurantes y actividades cotidianas que construyen la vida urbana.

Esta red genera una segunda infraestructura climática basada en invernaderos conectados que permiten recorrer la ciudad durante todo el año.

Equipamientos

Bibliotecas, hoteles, supermercados, cines y grandes oficinas encuentran aquí su lugar.

Sus espacios interiores climatizados se conectan con la red urbana protegida.

Edificios públicos

Constituyen la escala mayor del sistema.

Auditorios, Ayuntamiento, estaciones, infraestructuras y grandes plazas configuran las piezas estructurantes del nuevo Odda.

Estrategia medioambiental

Toda la ciudad ha sido concebida para minimizar el consumo energético.

a) Captación pasiva de energía

Todos los edificios funcionan como colectores solares pasivos mediante fachadas y cubiertas de doble piel tipo Trombe.

El aparcamiento subterráneo actúa como acumulador térmico, aprovechando la estabilidad térmica del subsuelo.

Además, la escasa oscilación térmica del agua del fiordo permite explorar sistemas de intercambio energético vinculados directamente al paisaje acuático.

b) Construcción en madera

La escala y morfología de los edificios permiten utilizar la madera como principal material de construcción.

El empleo de sistemas industrializados de paneles estructurales de madera abre nuevas posibilidades de sostenibilidad, eficiencia constructiva y reducción de emisiones.

La estrella tintineante

La estrella tintineante de Odda se convierte así en un lugar dentro de otro lugar; un nuevo centro dentro del centro.

Si la identidad se construye a través de la memoria de nuestros desplazamientos y de los paisajes que los acompañan, Odda llenará de reflejos y destellos el imaginario de sus habitantes y de los miles de visitantes que la recorren cada día.

Definirá una nueva imagen en el territorio hasta integrarse, con el paso del tiempo, en el imaginario cultural del valle.

Odda brilla.

Odda es una estrella.

Odda es un destino.

Odda es agua.

Odda es naturaleza.

Odda es una península.

Odda vive.

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