rotonda El Vergel

Imágenes del proyecto

Ficha del proyecto

Tipología: diseño

Ubicación: El Vergel, Alicante.

Año: 2006

Superficie: 950m2

Número: 026

Tamaño: M

Presupuesto: 125.000€

Equipo: javier yáñez (arq) | ivan capdevila (arq) | vicente iborra (arq)

Proyecto para una rotonda en El Vergel

La periferia como lugar de atención e interés; como territorio donde el pensamiento contemporáneo centra hoy su mirada para explicar nuestra sociedad y sus mecanismos.

La periferia en positivo, entendida como escenario contemporáneo en el que se producen algunos de los acontecimientos más sugerentes de nuestras ciudades.

Es allí donde se sitúa la rotonda objeto de este concurso.

La oportunidad de proyectar una rotonda supone también el reto de reflexionar sobre todos esos espacios considerados tradicionalmente como no-lugares o espacios residuales derivados de nuestras formas de crecimiento urbano. Lugares que se presentan como áreas de oportunidad, sembradas de ambigüedad y preparadas para acoger situaciones intermedias y nuevos usos.

Un espacio “equipado” para que puedan suceder acontecimientos diversos, pero también un lugar que “equipa” y hace más sostenible aquello que le rodea.

Memoria y territorio

El Vergel es el resultado de cientos de años de historia y es precisamente desde esa memoria desde donde debemos partir.

La memoria como mecanismo capaz de establecer las bases para definir, explicar y sintetizar qué es El Vergel y hacia dónde se dirige.

Etimológicamente, el propio nombre de “El Vergel” nos aproxima a una realidad geográfica y social extraordinariamente sugerente. Situado junto al mar, regulado climáticamente por éste mediante las brisas y unas temperaturas suaves durante todo el año, y a los pies de las montañas que descienden desde la Sierra de Aitana hacia el Mediterráneo, con la cercana presencia de la Sierra de Segària.

Todo ello confiere al lugar unas cualidades excepcionales que han condicionado su forma, su paisaje y su evolución histórica.

La abundancia de cauces y la fertilidad de unas tierras relativamente llanas han permitido el desarrollo de una estructura económica y social ligada al cultivo. Esos ríos y, especialmente, el AGUA, son elementos fundamentales para comprender la condición de exuberancia y frescura que históricamente ha caracterizado a El Vergel.

El agua y las nuevas infraestructuras

La capacidad del agua para hacer posible el cultivo y actuar como motor energético encuentra hoy una continuidad simbólica en otros sistemas.

Las infraestructuras de comunicación son ahora las que transportan riqueza hacia los núcleos urbanos, conectándolos a redes territoriales más amplias, facilitando los desplazamientos y abriendo nuevas oportunidades.

Es en ellas donde se concentra gran parte de la intensidad de nuestra sociedad.

Por ellas transitamos diariamente.

Por ellas descubrirán por primera vez El Vergel muchos de sus visitantes.

Y será a través de ellas como accederán quienes lleguen ocasionalmente al municipio.

Pero la rotonda no debe entenderse únicamente como una interfaz capaz de relacionarse con estos flujos. Su implantación ofrece también la oportunidad de interpretar críticamente las preguntas que este tipo de infraestructura plantea en la ciudad contemporánea.

El cruce de caminos

Muchos de los pueblos que conocemos nacieron alrededor del encuentro de varios caminos.

Así surgieron plazas llenas de vida, historias, comercio, cultura y acontecimientos; el espacio público histórico por excelencia.

Hoy, el pragmatismo urbano ha desplazado esos cruces hacia las periferias.

La construcción de esta rotonda supone la interrupción de una extensa red de caminos que durante décadas se ha consolidado sobre el territorio.

Además, las previsiones de crecimiento urbano sitúan en esta zona una parte importante de la futura expansión de El Vergel, haciendo aún más necesaria la conexión entre los nuevos desarrollos y el centro histórico.

Por ello proponemos no solo coser estos recorridos, sino construir un espacio rico en posibilidades de encuentro y capaz de albergar múltiples situaciones.

Una síntesis de factores

Nos gustaría explicar el proyecto como la convergencia de una serie de condicionantes y oportunidades:

  • Las recomendaciones de seguridad vial establecen que desde una entrada a la rotonda no deben percibirse visualmente las demás salidas, aconsejando para ello una altura mínima de 2,5 metros sobre la rasante.
  • La necesidad de explicar, a través del proyecto, no solo qué es El Vergel, sino también la esencia de lo que ha sido, de lo que es y de aquello en lo que puede convertirse, sin recurrir a mecanismos anecdóticos o figurativos.
  • La voluntad de coser nuevamente el cruce de caminos, activando la red de recorridos y aportando un nuevo espacio intermedio de relación.
  • La aspiración de que, al igual que los cultivos producen materia y riqueza, la propia construcción de la rotonda sea capaz de autosustentarse energéticamente e incluso generar un beneficio para su entorno.

El movimiento como materia del proyecto

Para dar respuesta a estas cuestiones recurrimos a los mecanismos del arte cinético y del Op Art, tomando como referencia algunas de las investigaciones desarrolladas por Eusebio Sempere, figura fundamental de las vanguardias artísticas vinculadas a Alicante.

Sin embargo, proponemos invertir el mecanismo habitual utilizado en muchas de sus esculturas.

En lugar de que sea la propia pieza la que se mueva, aprovecharemos el movimiento ya existente.

Serán los vehículos quienes, al desplazarse alrededor de la intervención, activen visualmente el proyecto.

A coste energético cero aparecerán tensiones visuales, reflejos, vibraciones ópticas y efectos perceptivos característicos del Op Art.

Dos escalas de percepción

El proyecto opera simultáneamente en dos escalas.

De lejos

La intervención se percibe como un sistema unitario.

Una imagen escenográfica capaz de condensar la memoria del lugar y proyectar una visión contemporánea del futuro de El Vergel.

Una pieza territorial que funciona como umbral de entrada y carta de presentación del municipio.

De cerca

Los elementos que constituyen la intervención adquieren una escala más humana.

Se reconocen como objetos que construyen paisaje y hacen visible el antiguo cruce de caminos.

Aparece entonces un espacio capaz de generar situaciones intermedias, encuentros y nuevas formas de relación.

La rotonda deja de ser únicamente una infraestructura de movilidad para convertirse en un lugar.

Un lugar donde la memoria, el paisaje, la energía y el movimiento se encuentran para explicar qué fue, qué es y qué puede llegar a ser El Vergel.

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