Ficha del proyecto
Tipología: vivienda
Ubicación: Alicante, España.
Año: 2007
Superficie: 280m2
Número: 043
Tamaño: S
Presupuesto: 280000
Equipo: javier yañez (arq) | Vicente Iborra (arq) | ivan capdevila (arq)
Vivir en San Antón
Vivir en San Antón era vivir de camino a las huertas, extramuros. San Antón fue el segundo arrabal histórico de la ciudad. Se situaba en el camino hacia las huertas de la zona norte. Prueba de ello es que se desarrolló a partir de la salida natural de la ciudad histórica en esa dirección: la calle Labradores.
Se trata de un barrio que creció en las estribaciones de poniente del monte Benacantil, de forma similar a como había surgido previamente la zona de Santa Cruz en el casco histórico. Así se mantuvo durante cuatro siglos, hasta que el Ensanche de Juan Guardiola extendió la ciudad más allá de sus límites conocidos, iniciando un proceso de deterioro físico y social.
Finalmente, a mediados de los años noventa, la presión de la nueva ciudad amputó la zona alta del barrio con la aparición de una potente vía de comunicación. De esta forma se rompió la conexión física histórica con el casco antiguo y se reintrodujo el barrio en el nuevo mercado inmobiliario de la ciudad.
Se trata de un barrio degradado a lo largo de los años, pero que ha logrado conservar, gracias a su relativo aislamiento físico respecto a la nueva trama urbana y a su perfil escarpado, una forma de vivir y una relación especial con la calle. Es quizá el único «barrio» real que continúa funcionando como tal en el centro de la ciudad, junto con el casco histórico y, en cierta medida, el Raval Roig.
Construir dentro de estas pequeñas parcelas significaba, por tanto, asumir plenamente toda esta historia y esta manera de vivir. Por un lado, la realidad actual del barrio impone una cierta presión inmobiliaria. La posibilidad de construir hoy una vivienda unifamiliar resulta económicamente inviable y, además, poco interesante para nosotros desde el punto de vista proyectual, por no implicar un reto que responda a la situación actual. Sin embargo, proyectar un edificio de pisos convencional, con viviendas apiladas como en cualquier otro punto de la ciudad, supondría dar la espalda a toda esta historia de la que hemos hablado.
Parcela 9
Frente a ello proponemos un proyecto de dos casas que construyen un único edificio a partir de tres condiciones:
1. La vivienda.
Aquello que habla de cómo se vive y en qué espacio se vive. Se cualifican los espacios interiores pensando en un uso y en un personaje que los habita.
2. La casa.
Aquello que habla de cómo se dispone cada una de las viviendas. Surge de la manera en que cada vivienda establece una relación diferente con lo que la rodea.
3. La comunidad.
Aquello que habla de la relación entre los habitantes y del lugar donde esta se produce. Se crea un espacio de transición entre la calle —lo público— y la vivienda —lo privado—.
Parcelas 8 + 9
El reto autoimpuesto de trabajar en el barrio de San Antón implica hacerlo con la parcelación de viviendas unifamiliares que lo caracteriza. Ante la posibilidad de unir las parcelas 8 y 9, nuestra respuesta consiste en desarrollar dos proyectos adyacentes a partir de una misma estrategia.
Frente a la construcción de un proyecto único, que a nuestro entender respondería a otra forma de poblar el barrio, proponemos construir dos casas que albergan cuatro viviendas unifamiliares.
















